Estampando con tintas papel para serigrafía

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Los tutoriales de la Vostok, ya son leyenda! En esta ocasión Carlos nos revela cuáles son los pasos a seguir para hacer una edición de obra gráfica en serigrafía con todas las garantías.
¿Quieres realizar una edición de superposición de varios colores y no sabes por dónde empezar?. Aquí te damos unos consejos claves para conseguir dominar los entresijos de una estampa en serigrafía en papel a varios colores.
Paso 1: La planificación del trabajo
Para triunfar en una edición es imprescindible evitar contratiempos. Para ello, una de las cosas más importantes en serigrafía es la planificación de todo el trabajo de edición. Antes de ponernos a estampar (y empezar a ensuciarnos las manos) debemos de escoger el formato del papel, tipo de papel, preparar la mezcla de color, adecuar la densidad de la tinta y tener el espacio preparado. Una vez colocamos la tinta sobre la pantalla ya debemos tener todo bien planeado.

Paso 2: La muestra madre
Para el tipo de registro que os vamos a mostrar, os aconsejamos hacer una “muestra madre” o “pliego de muestra”. Este tipo de muestra será simplemente el montaje de los fotolitos sobre el mismo soporte que vamos a estampar. Necesitamos todos los papeles del mismo tamaño y perfectamente cortados a escuadra. La muestra madre debe ser un papel exactamente igual que los que vayamos a estampar en edición.
Vamos a estampar 3 colores, así que colocaremos los tres fotolitos, uno sobre el otro, para hacernos una visión general de la estampa final. La muestra madre nos sirve, por un lado para hacernos una idea visual de la situación de la imagen final en el papel, como para encajar cada uno de los colores.
Es importante fijar en el papel de muestra todos los fotolitos (o la mayoría) ya que cada uno de ellos contiene sólo información parcial de la imagen final. Si sólo enganchamos uno podríamos encontrarnos errores de composición en la disposición del papel, perdiendo información global de la imagen, errando, por ejemplo, en los márgenes del papel.
En este caso el registro no es de tipo “encaje” (contacto de un color con otro) si no de “superposición” (los colores pisan unos por encima de otros, generando nuevos colores resultantes). Esto facilita el tipo de registro, hay más margen de error. Aún y así, es importante ser minucioso superponiendo cada uno de los fotolitos porque los errores van a ir sumando por cada uno de los colores.

Paso 3: Registramos la muestra madre con la primera pantalla
Fijamos la  pantalla del primer color en nuestra mesa de estampación. Para ello hacemos servir unas bisagras para que al subir y bajar (la pantalla y la imagen) siempre queden en el mismo sitio.
Por debajo de la pantalla, colocamos la muestra madre (con los fotolitos debidamente enganchados) y la desplazamos poco a poco hasta que el fotolito y la imagen de la primera pantalla encajen perfectamente. Las emulsiones suelen ser mínimamente translúcidas, esto ayuda a realizar el encaje del fotolito. La malla de la pantalla debe estar separada de la mesa de trabajo y del papel unos milímetros, es lo que se conoce como “despegue”. Este despegue puede dificultar el encaje del fotolito, basta con apretar suavemente la malla con los dedos para crear contacto entre la malla de la pantalla y la muestra madre. Cuando al hacer contacto de la malla con la muestra dejemos de ver espacios blancos, daremos la muestra por encajada.

Paso 4: Aseguramos el resgitro 
Levantaremos la pantalla con cuidado para no mover el papel de muestra.
Con mucho cuidado y sin mover el papel, colocaremos unos pequeños cartones que nos harán de topes del papel. Estos pequeños cartones, deben de tocar los bordes de nuestro papel de muestra. Los engancharemos con cinta de precinto, de manera que queden bien fijos.
Nota: Aconsejamos colocar las piezas de cartón en dos de las aristas del papel. Por eso conviene que todo el papel esté cortado a escuadra. Con una o dos piezas por arista es suficiente. Las piezas de cartón nunca deben de ser de un grueso mayor al papel estampado en la edición.

Paso 5: La Base Transparente para modificar el valor de un color.
Por normal general, los colores de tintas de serigrafía suelen venir muy saturadas de pigmento y aunque muchos colores ya sean de por sí un poco transparentes, es necesario modificarlos para conseguir el valor lumínico deseado.
La superposición de colores construye nuevos colores resultantes debido a la suma de los colores afectados. Para ello es importante trabajar con la transparencia adecuada.
La base transparente consigue colores con mucho poder lumínico; gracias a la base transparente podemos conseguir colores con valores altos (colores muy claros, muy lumínicos) sin “apastelarlos”. A diferencia de la base transparente, si usamos el blanco para aclarar un color, lo que estaremos haciendo es opacarlo y eliminar su potencial lumínico, lo que se conoce como “apastelamiento del color”.

Paso 6: Preparando la tinta: ajustando la densidad.
Al igual que en el tema de la saturación del color, las tintas de serigrafía para papel suelen ser bastante espesas. Algunos colores más que otros, pero siempre hay que ajustar la densidad para estampar. Hay muchas variables pero necesitaremos la tinta más o menos fluida dependiendo de: el tipo de imagen, la hilatura de la pantalla, el tipo de soporte que estampemos o las condiciones ambientales. Para ajustar la fluidez de la tinta podemos usar agua y retardante de tintas a de papel. El retardante de papel no conviene usarlo en proporción superior a un 10 o 15 %. El retardante además de modificar la fluidez, retrasa el secado de la tinta en pantalla.
Nota: Para ajustar el color, podemos ayudarnos de una carta de color impresa, como por ejemplo una carta de color Pantone ®. Siempre es mucho más fácil seguir una guía tangible. Incluso en muchos casos la propia carta nos da pistas de las proporciones de mezcla en porcentajes; por supuesto, son aproximados y siempre hay que hacer una prueba directamente sobre el papel. La hilatura de la pantalla influye muchísimo en el grueso de la tinta estampada y, por ello, en la transparencia de la misma. En algunos casos deberemos hacer varias pruebas hasta dar con la densidad y transparencia deseada.

Paso 7: El estampado: dinámica constante.
En una edición gráfica es muy importante conseguir que todas las variables sean constantes. De esta manera, controlamos todo el proceso de producción y evitamos sorpresas.
-Primero de todo colocamos la tinta sobre la pantalla, en la parte superior. Debemos colocar un grueso de tinta de mínimo dos dedos y debe ocupar, por lo menos, el ancho que hace la rasqueta que vayamos a usar. La rasqueta siempre debe ser mínimo un par de centímetros más grande que la imagen que vamos a estampar.

-Impregnamos todo el filo de la rasqueta con tinta. Si la rasqueta no tiene tinta en todo el filo, no correrá correctamente sobre la superficie de la pantalla.

-Elevamos la pantalla para evitar que toque la superficie. Podemos sujetarla con la mano o podemos colocar algún elemento que la mantenga separada de la mesa.

Cargamos de tinta la pantalla.Mantenemos la pantalla elevada (impedimos que tenga contacto con el papel). Con todo el grueso de tinta por delante, hacemos pasar la rasqueta desde arriba hasta abajo, presionando suavemente (simplemente hemos de notar el contacto de la rasqueta con la malla durante todo el recorrido). En esta primera vez, el grueso de tinta quedará acumulado en la parte inferior. Conviene tener espacios libres de imagen en la parte superior e inferior de la pantalla (pasillos donde se quedará la el grueso de tinta acumulado).

Estampar. Bajamos la pantalla y deslizamos la rasqueta desde arriba hacia nosotros, haciendo presión, notando la superficie y el papel durante todo el recorrido. La cantidad de presión variará en función del tamaño de imagen, tamaño de rasqueta, tipo de papel y fluidez de la tinta. Si hacemos poca presión, la imagen no quedará bien estampada. Si hacemos demasiada presión, puede suceder que las lineas de la imagen queden “reventadas”.
Para estampar siempre lo haremos de la misma manera, desde arriba hacia abajo. Deslizando la rasqueta con el mango siempre mirando hacia nosotros.
En el acto de “estampar” lo que hacemos, básicamente, es transferir la tinta que ya hay “cargada” en la pantalla. No es necesario arrastrar más tinta mientras estampamos; simplemente debe tener la tinta suficiente para poderse deslizar.

Cargamos nuévamente de tinta la pantalla. En seguida que hemos estampado, levantamos la pantalla (separándola del papel) y cargamos de nuevo tinta. En este caso la tinta estará en la parte inferior de la pantalla, por la cual cosa, cargamos desde abajo hacia arriba. La rasqueta arrastrará la tinta que habíamos dejado abajo, dejando todo el grueso de tinta, otra vez, en la parte superior.

Seguimos estampando. Una vez hemos cargado de nuevo, debemos apresurarnos en estampar. Cada vez que cargamos de tinta, no conviene tardar mucho tiempo en estampar, lo justo para colocar el papel, bajar la pantalla y estampar. Las tintas de papel son base agua y secan por oxidación y esto significa que tardan muy poco en secarse en la pantalla. Si la tinta se seca en pantalla habrá que limpiarla y volver a empezar.
Cada vez que cargamos de tinta la pantalla, por un lado, estamos evitando que sequen las zonas abiertas de la pantalla y, por otro lado, estamos refrescando la tinta.

La dinámica sería: Cargar desde arriba hacia abajo-Estampar-Cargar de abajo hacia arriba-Estampar-Cargar de arriba hacia abajo-Estampar, etc… siempre de la misma manera. Siempre cargar y luego estampar. Cuando la tinta esté arriba, cargaremos hacia abajo y cuando la tinta está abajo cargaremos hacia arriba.
Si seguimos este proceso, podemos estar estampando una misma pantalla durante largos periodos de tiempo, incluso horas. Si la tinta espesa por las condiciones ambientales o porque llevamos tiempo estampando, simplemente hay que retirarla y suplirla por “tinta fresca” (más fluida) ya previamente preparada.

Nota: La rasqueta o racleta siempre debe ofrecer un ángulo de entre 45º-75º con el mango mirando hacia nosotros. Independientemente de si la raqueta se mueve hacia arriba o hacia abajo en nuestra pantalla, nunca cargaremos ni estamparemos cambiando la dirección del ángulo. La rasqueta, en estimación manual, siempre mira hacia nosotros.

Paso 8: Registrar los demás colores. De la misma manera que hemos hecho con el primer color, colocamos la segunda pantalla correspondiente al segundo color y hacemos encajar la muestra madre. Una vez encajada, colocamos de nuevo los topes de cartón. Es importante que estos topes se coloquen en más o menos la misma situación que en el primer color. Es decir, si hemos colocado en el lateral izquierdo y abajo, en este segundo color, haremos igual.

Paso 9: Seguir con la edición
. Una vez colocados los topes o registros, operamos de la misma manera que en el primer color. Con el tercer color haremos exactamente igual. Podemos ir comprobando, si lo estampado corresponde a la muestra madre. Si fuera necesario, se podría corregir mínimamente el registro.

Si el pliego de muestra estaba bien planteado y hemos sido cuidadosos con el registro, obtendremos una imagen a tres colores bien registrada. Si además hemos seguido los consejos sobre la dinámica de estampado y el uso de las tintas de papel base agua, conseguiremos una edición estable y con un acabado totalmente profesional!!