Un Tutorial esperado: Construir una caja de luz UV


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Por fin!, el esperado y aclamado Tutorial que tanto nos habéis pedido. El equipo de I+D de Vostok se pone manos a la obra con el bricolaje y os detalla, a pies juntillas, todo lo necesario para poder construir una caja de luz para exponer e insolar diferentes materiales.

Una caja de luz UV tiene muy diversos usos y es siempre muy útil para cualquier taller de técnicas de estampación. Con este tipo de caja podremos exponer pantallas de serigrafía, planchas de offset, planchas de fotopolímero (Para fotograbado o para hacer sellos y letterpress) y usarla con otros materiales como el Solar Fast o la cianotipia.
Paso 1: Escoger bien tipo de luz que necesitamos.
En todas estas técnicas se usan materiales de los que requerimos realizar exposiciones lumínicas para reactivar las sustancias que los componen. En la mayoría de ellos, el tipo de luz requerida es la UV (Ultravioleta). Esta luz se sitúa en una longitud de onda que va desde 10 nm. hasta 480 nm. (nanómetro). Por debajo de 400 nm. esta longitud de onda comienza a no ser visible al ojo humano y alrededor de esta longitud de onda la luz tiende hacia tonos violáceos.
La más efectiva para lo que necesitamos es la que se encuentra aproximadamente entre 350 y 400 nm., dependiendo del material que queramos trabajar.

Las lámparas de luz UV intentan simular diferentes rangos de onda de la luz ultravioleta y en su mayoría, reproducen algunos espectros violáceos que son visibles al ojo humano. Hay muchos tipos de lámparas ultravioletas con aplicaciones diversas y no todas son indicadas para lo que nosotros necesitamos ya que no todas reproducen el mismo rango ni potencia de luz.

Existen muchos tipos distintos de fuentes de iluminación que producen las ondas de luz que necesitamos: Lámpara metal halógena, lámpara de xenón, lámpara de mercurio de alta presión, lámpara de vapor de mercurio y lámpara de tubo fluorescente super actínico. Las más usadas suelen ser la lámpara metal halógena y el fluorescente super actínico.

Nota: La longitud de onda Ultravioleta la encontramos dentro del espectro de luz solar, por ello, todas las técnicas a las que nos referimos, pueden realizarse bajo la acción de la luz solar pero el proceso puede ser muy descontrolado.
Dentro del espectro de rayos de luz ultravioleta, se distinguen varios subtipos y a veces se dividen en categorías. los más conocidos: UVA (315 y 400 nm.), UVB (280 a 315 nm.) y UVC (100 a 280 nm.) pero hay muchas más divisiones. A groso modo, los rayos cercanos a 400 nm. se denominan de onda corta y los que se acercan a 10 nm. serían los de onda extrema.


Gráfico de Thalia Lavaill
Paso 2: Realizamos un esquema de conexiones para fluorescente actínico.
En nuestro caso, hemos decidido hacer nuestra caja de luz con fluorescentes actínicos. Entre otras cosas, pensamos que el fluorescente actínico es muy accesible para todo el mundo, no necesita de profundidades de caja muy grandes, es relativamente económico, consume menos energía y es apto para todo tipo de técnicas que necesiten luz ultravioleta.
Las lámparas fluorescentes convencionales (de luz blanca) producen radiaciones UV pero con una onda muy corta y, aunque sobre algunos materiales puede funcionar, no la recomendamos porque es poco eficiente. En su lugar, recomendamos usar fluorescentes de luz actínica.
Los podemos encontrar de diferentes tipos y potencias. Los que vamos a usar son los de mayor potencia. En este caso hemos usado fluorescente actínico de 40W. Los más comunes son de 36W o 40W. (según fabricante y serie); por debajo de estas potencias no los recomendamos para el uso que nos concierne.
En ocasiones, estos fluorescentes también son conocidos como fluorescentes de luz negra o “black ligth”, pero comúnmente esta denominación es para un tipo de luz UV pero con una onda más corta (mucho menos efectivo) y se suelen usar para decoración y para iluminar materiales que sólo son visibles con una onda de luz muy corta (pinturas fotoluminiscentes). Estas luces NO son efectivas para lo que necesitamos y no darán buenos resultados.

Aquí arriba os hemos reproducido un esquema muy simple de las conexiones eléctricas.
El esquema lo hemos simulado para 4 fluorescentes pero las conexiones serían exactamente iguales para más cantidades de fluorescentes.

Consejo: Realizar un pequeño esquema, aunque no sea muy técnico, nos ayudará a entender el conjunto del circuito y podremos planificar con detalle el material necesario.

Nota: Los fluorescentes actínicos, pese a ser de una potencia de 36W. o 40W. son más cortos que los fluorescentes blancos de uso doméstico de la misma potencia. Es importante tenerlo en cuenta porque influenciará en la cantidad y dirección en la que los coloquemos. Vale la pena asegurarse antes de empezar la construcción de la caja.


Paso 3: Recopilamos todo el material necesario para el montaje.
Para la construcción de una caja de luz, una de las primeras cosas que hay que saber es el uso que le queremos dar. Nuestras necesidades determinarán el tamaño de la caja, altura, profundidad, cantidad de fluorescentes y de material.

En nuestro caso, hemos aprovechado un mostrador con cristal y hemos montado los fluorescentes dentro del cajón que hay debajo del cristal. Esto es muy práctico porque permite acceder a los fluorescentes y a la instalación sin necesidad de levantar el cristal.

Para encenderse, cada Flourescente necesitará de un cebador y de una reactancia. En la ilustración superior enseñamos cómo deben realizarse las conexiones.

Antes de empezar, recolectamos todo el material necesario:
 Cable de instalación (es importante saber el recorrido que necesitamos. En el esquema podemos ver las conexiones).
☛ Una reactancia por cada fluorescente
☛ Un cebador y una base portacebador por cada flourescente
☛ Un enchufe macho
☛ Un interruptor
☛ Tantos flourescentes actínicos y bases de fluorescentes como deseamos instalar.
☛ Cinta adhesiva plateada.
☛ Cristal esmerilado. El esmerilado provoca una mejor difusión de la luz.
☛ Herramientas adecuadas: destornillador, cola y/o tornillos, tijeras, etc.


Paso 4: Redistribución y distancia entre fluorescentes.
Cuando montamos una caja de luz de estas características es muy importante calcular una buena distancia entre fluorescentes. Dependiendo de la altura de la caja, los fluorescentes deben estar más o menos separados. Aconsejamos que la profundidad no sea menor de 10 cm. ni mayor 25 cm. El cajón donde nosotros hemos construido la caja de luz tiene una altura de entre 12-15 cm.
La separación entre fluorescentes es imprescindible. Necesitamos que la luz llegue al cristal de forma homogénea. Se trata de equilibrar la altura del fluorescente al cristal y la distancia entre ellos. Cuando la luz llega al cristal la difusión de la luz ha de cruzarse y no dejar ningún espacio de la superficie con menos potencia lumínica. Si los fluorescentes están muy separados entre ellos, o la profundidad del cristal a la base es muy pequeña, aparecerán rayas y defectos en la matriz que estemos exponiendo.

Aquí hemos medido la superficie total del cajón y teniendo en cuenta la altura del cristal, hemos separado los fluorescentes 12 cm. Esta distancia está contada desde el centro de la base del fluorescente (no desde las paredes exteriores del fluorescente). Hay que tener en cuenta que en este tipo de fluorescente lo podemos encontrar en varios gruesos (dependiendo de marca y serie), así que el cálculo lo hacemos desde el centro de la base del fluorescente.

Para algunas técnicas, como el fotograbado o materiales fotopolímeros, conviene que la plancha esté muy cerca de la fuente de luz. Estos detalles pueden determinan las características del tamaño, distancias y profundidad de nuestra caja de luz.


Paso 5: Organizamos y disponemos los elementos
Una vez tenemos todos los materiales, comenzamos a forrar nuestra caja con la cinta plateada. Esto ayudará a reflejar mejor la luz, aprovechando al máximo la potencia de los fluorescentes actínicos. No es un paso imprescindible pero sí que ayudará a mejorar el rendimiento de nuestra caja de luz. Si no fuera posible forrarla, por lo menos, es aconsejable pintarla de blanco.

Una vez organizada la distancia entre flourescentes ya podemos comenzar a instalar las bases de los fluorescentes. Junto con las bases y dependiendo del espacio, debemos ubicar también el sitio donde colocaremos las reactancias y los cebadores. Los cebadores ocupan muy poco espacio y siempre pueden ir entre fluorescente y fluorescente. Las reactancias pueden ocupar un poco más aunque en este caso también nos han cabido entre fluorescente y fluorescente.

Ubicamos los elementos (fluorescente, cebadores y reactancias), y siguiendo el esquema eléctrico, ya podemos empezar a instalar el cable. No hace falta que todavía fijemos o atornillemos las reactancias y los cebadores. De esta manera, es más fácil manipular el cable y hacer las conexiones. Para realizar las conexiones, recomendamos hacer uso de regletas y seguir siempre los consejos de manipulación del fabricante. Realizar las conexiones no es complicado pero conviene estar atentos y tener siempre las precauciones necesarias.

Importante: Al tener los elementos ubicados en la caja podemos utilizar sólo la cantidad de cable necesario. Los colores en los cables pueden ayudarnos a organizar mejor los empalmes y conexiones. Cuando se están manipulando cables y conexiones eléctricas debemos asegurarnos de no estar conectados a la corriente, evitando riesgos innecesarios.


Paso 6: Fijamos los fluorescentes y los demás elementos.
Conforme vamos realizando los empalmes, podemos ir fijando los fluorescentes, las reactancias y los cebadores. Poco a poco vamos organizando la disposición final de todos los elementos. Para fijar las bases de los flourescentes, los cebadores o las reactancias, podemos usar pequeños tornillos o incluso alguna cola de montaje.


Paso 7: Colocamos un interruptor y pulimos el cableado.
Para poder facilitar el encendido y apagado de la caja de luz, incorporamos un interruptor. En el mercado hay de muchas clases y tamaños. Para instalarlo sólo hay que seguir las instrucciones, como siempre, del fabricante. Lo único que nos faltará será instalar un enchufe macho.

Una vez acabado todo, podemos usar la misma cinta adhesiva plateada para esconder y ordenar los cables; dejando visibles los extremos y empalmes por si en algún momento necesitamos acceder a las conexiones. De esta manera todo quedará más limpio y ordenado.

Si las conexiones las hemos hecho bien sólo tenemos que conectar el enchufe a la corriente, encender el interruptor y ya tenemos lista nuestra caja de luz Ultravioleta!!!

Importante: La luz UV produce rayos visibles por el ojo humano (que tiende hacia colores violáceos) y otros rayos que están por debajo de esta longitud de onda y no son visibles. Aún y así, el tipo de luz super actínica (UV) no debe mirarse directamente. Este tipo de luz no la podemos usar, por ejemplo, para hacer servir de caja de luz para dibujar y visionar fotolitos. Mirar esta luz directamente puede dañar a la vista.

Consejo:
Si queremos, junto con los fluorescentes actínicos podemos instalar también una serie de luces blancas para poder utilizar la caja como caja de luz para ver transparencias o para trabajar. En ese caso, colocamos un interruptor doble que nos permita escoger si queremos usar las luces actínicas (UV) o usar las luces blancas.